Durante el último Beers, Blogs & Tweets estuve hablando con @Maripuchi de un tema que había surgido hacía un par de semanas en mi trabajo y me pareció una idea perfecta para un post.

Euskadi es una sociedad bilingüe y eso tiene su repercusión en la administración pública y en los proyectos que en ésta se llevan a cabo.

De un tiempo a esta parte las instituciones han comenzado a abrir canales en Twitter. Esto provoca que surja la siguiente cuestión:

Al abrir una cuenta en Twitter sobre un determinado tema hay que respetar los derechos lingüísticos de euskoparlantes e hispanohablantes. Por tanto, ¿una cuenta institucional en Twitter debe ser bilingüe mostrando pares de tweets en euskera y castellano o es preferible abrir dos cuentas, una para cada lengua?

A priori, los departamentos de Euskera pueden verse tentados a solicitar que se hagan dos cuentas para favorecer la lengua o los de comunicación hacer lo propio con la excusa de no “duplicar” la información. Un error en mi opinión.

Detrás de Twitter no hay más que personas, algunas bilingües y otras no, acostumbradas a tratar con mucha información y con oleadas de tweets, por lo que la duplicidad de entradas euskera-castellano no les va a suponer ningún problema.

Por otro lado, no hay nada que dañe más a una lengua que aislarla en nichos. Una cuenta bilingüe hará mucho más por normalizar la situación lingüística y favorecer la diversidad que crear sendas cuentas y dividir a la población haciéndola decantarse por un idioma. Algo tan disparatado como abrir pares de oficinas de atención ciudadana, una en la acera del Euskera y otra en la de enfrente, la del Castellano; o dicho en forma de esperpento: “Debes elegir hijo mío, o papá o mamá”. La mayoría de las personas bilingües terminará por elegir su lengua madre, algo que en Vitoria-Gasteiz, donde la lengua vasca es minoritaria entre sus habitantes, no hará otra cosa que aislar más al Euskera.

Y para terminar, quizá lo más importante para mí, Twitter no debe utilizarse por las instituciones como canal unidireccional sino como una ventana abierta para escuchar a los ciudadanos. Es muy diferente a crear dos canales de televisión como ETB1 y ETB2. Una única cuenta Twitter facilita conversar con la ciudadanía de una manera global y que ésta pueda beneficiarse de los comentarios de los demás. Dividir en dos canales significa dividir la voz de los ciudadanos, perjudicando la comunicación entre dos sectores de la población y la calidad del feedback recibido por la institución.

Por desgracia, acabaremos viendo cómo se irán abriendo diferentes cuentas para cada idioma y seguramente se deberá más a cuestiones políticas que sociales.

No creo que sea un tema vanal, da para mucha tertulia, así que espero vuestras opiniones.

Logo de tumblr

Si hace unos días era Facebook quien debía hacer saltar las alarmas en la sede de Twitter, hoy es Tumblr. En Mashable nos desvelan hoy que el servicio de “fast-blogging” incluirá etiquetas, lo que según Pete Cashmore significa que Tumblr se volverá más abierto y pone la primera piedra para la búsqueda en tiempo real en un sitio con más de 650.000 post diarios.

Entre las novedades estará también una mejor integración con Facebook.

Interesante movimiento por parte de Tumblr que me reafirma en mi idea de que Twitter puede pasarlo mal en el futuro si se duerme en los laureles y sus competidores siguen presentando novedades en este campo.

Via: Mashable

Logo de tr.im

A través de Twitter acabo de enterarme de que finalmente Nambu a decidido que tr.im, su acortador de urls, sea de dominio público para que sea desarrollado y mantenido por la comunidad.

Hace una semana comenzaba el culebrón de tr.im tras anunciarse el cierre del servicio por su falta de rentabilidad. Desde la compañía exponían que no hay innovación que pueda luchar contra el monopolio de Bit.ly y que era demasiado duro trabajar en un servicio gratuito orientado principalmente a Twitter si el usuario no podía configurar otro acortador que el ofrecido por defecto (si no es a través de una aplicación cliente).

El apagón definitivo del servicio estaba planificado para el próximo 31 de diciembre, hecho que finalmente no se iba a dar lugar porque la respuesta popular les hizo dar marcha atrás al día siguiente.

Todo apuntaba a que la reapertura del sitio no era más que una medida temporal, ya que las razones expuestas para el cierre seguían ahí. Hoy se confirma que desde Nambu han decidido, acertadamente en mi opinión, renunciar a la propiedad del dominio y liberar el código de la herramienta bajo licencia MIT.

Desde aquí no puedo hacer otra cosa que aplaudir la decisión tomada por Nambu. Si una herramienta no es rentable, lo mejor que puede hacer una empresa es no echar por tierra el esfuerzo realizado y permitir que éste pueda ser aprovechado por una comunidad de desarrolladores sin ánimo de lucro para seguir trabajando en ella.

¡Bravo por Nambu!

Via: tr.im blog

Tras leer los feeds acumulados durante una semana de desconexión, mi primera impresión es que Twitter no va a pasar un buen final de año y no sólo porque el último informe de Gartner afirme que Twitter comienza a precipitarse hacia la desilusión en el “hype cycle” (ciclo de sobreexpectación).

Para situarnos, a lo largo de 2009 Facebook ha presentado diversas novedades como los perfiles públicos, la posibilidad de hacerse fan de un perfil (relación unidireccional a lo Twitter, no amistad bidireccional) y las publicaciones públicas que no hacen más que intentar competir con el modelo social de Twitter.

Llegados a agosto, parece que Mark Zuckerberg mueve para el jaque al rey:

Con esto, Facebook está demostrando que no se acomoda en su trono y que el numero de usuarios no lo es todo (sólo hay que mirar como en otro terreno Hotmail está siendo desbancado por Gmail por no hacer lo propio). Zuckerberg deja claro que su empresa evolucionará hacia donde haga falta para no tener rival. De momento habrá que vigilar cómo consigue incluir estas novedades y simplificar un servicio con ya demasiadas opciones para el usuario medio.

Mientras, Twitter anuncia que integrará en su modelo el ya famoso retweet que los usuarios llevamos tiempo practicando. Eso puede significar dos cosas: que Twitter tiene una estrategia clara de evolución o que no saben hacia dónde ir. La respuesta vendrá cuando comiencen a presentar números a sus inversores. No hay que olvidar también que Facebook ya da beneficios (previsión para 2009 de 500 millones de dólares) mientras que Twitter por mucho buzz que genere no tiene modelo de negocio en explotación, sólo rondas de financiación exitosas.

Aunque sea un fan declarado de Twitter, sus frecuentes cortes de servicio hacen que me surja la duda sobre lo arriesgado de depender de un único proveedor. Por ello quiero acabar con una reflexión sobre el futuro del microblogging, y es que éste se asemejará al de las redes sociales. En mi opinión, los servicios de microblogging generalistas como Twitter darán paso a comunidades pequeñas (locales o por intereses) que implementen el protocolo OpenMicroBlogging, que permite suscribirse a usuarios de otras comunidades externas.

Dicho esto, veremos qué nos depara el futuro. De momento un emocionante final de año con novedades aseguradas.

Twitter ya no es aquella startup que se definía como servicio para estar conectado con la familia, amigos o compañeros de trabajo. Ahora es todo un fenómeno social y el lugar donde surge primero la noticia en cualquier lugar del mundo.

El nuevo diseño hace justicia a la evolución que ha sufrido en estos años. El lema es claro: “Comparte y descubre lo que está ocurriendo ahora mismo, en cualquier lugar del mundo”.

Nuevo diseño de la home de Twitter

Twitter apuesta por su crecimiento y se torna mucha más amigable para los potenciales nuevos usuarios. Mostrar los trending topics, además de dar dinamismo a la home, da una visión al visitante de la potencia de actualización del servicio.

Lo más importante sin duda ha sido la inclusión del buscador. Si antes la búsqueda estaba algo escondida, ahora es la protagonista. Twitter también es para los que simplemente desean saber qué ocurre sobre un tema en un determinado momento. Si les resulta útil seguro que acabaran registrándose. Una clara respuesta a todos los buscadores que integraban los resultados de Twitter entre los suyos. Este nuevo diseño parece decir: “La web a tiempo real es nuestra y queremos que siga siendo así”.

Via: Twitter Blog

Basta que hable dos días seguidos sobre usabilidad web para que sufra en mis propias carnes la ausencia de la misma.

Como mis followers saben, estoy buscando una mesa amplia para el estudio que estoy montando en mi nueva casa. Durante varios días he visitado tiendas en Vitoria y algunas online. En una de éstas últimas encontre justo lo que estaba buscando, pero cuando fui a realizar la compra, un detalle tan tonto como dos campos obligatorios (Empresa y CIF) me hicieron dudar:

  • “¿Sólo venderan a empresas? Al fin y al cabo, aunque me parezca ridículo, la web va dirigida a oficinas.”
  • “¿Y si pongo mi nombre como empresa y mi DNI como CIF? Seguramente valga pero por si acaso pregunto primero, no quiero arriesgarme a pagar por adelantado X euros.”

Por si acaso decidí escribir al servicio de atención al cliente. Como desconocía la tienda y no sabía cuándo me iban a resolver las dudas (ni si iba a poder comprar la mesa finalmente), no me quedé con los brazos cruzados: por fin tenía claro el modelo que quería, así que me puse a buscar en Google.

Mi sorpresa llegó cuando encontré una tienda en mi ciudad que distribuía la mesa de mis amores. Jamás pensé que pudieran vender mobiliario de oficina. Al día siguiente recibí respuesta satisfactoria a las dudas que envié a la tienda online pero, por si acaso, visité el distribuidor de mi ciudad. El precio era un poco superior y el montaje estaba incluído, por lo que decidí no pedirla por internet.

Ya véis, quien diseñó la tienda online donde finalmente no compré creyó oportuno que el campo de empresa y CIF fuesen obligatorios, sin dar una solución rápida a las posibles dudas de los clientes particulares. “Total la mayoría de clientes serán empresas.” debió pensar; o también se allanó el terreno ya que “al programar me aseguro que siempre tendré dichos datos”.

El resultado es que su web me sirvió para encontrar la mesa que quería y comprarsela a otro distribuidor. Han perdido X euros y un posible cliente satisfecho que recomiende su tienda a sus todos sus contactos reales o virtuales. ¿Quién sabe cuántas veces les ha podido pasar? Si hubiesen sabido de antemano que iban a discriminar clientes, seguro que los dueños del negocio no habrían pagado tan agusto el presupuesto del desarrollo de la web.

Hace unos días, mientras leía el libro “Are Your Lights On?” (Donald C. Gause; Gerald M. Weinberg. Dorset House Publishing Company, 1990) me topé con una idea que, aparte de muy interesante, era facilmente exportable al terreno del desarrollo web y la necesidad de los test con usuarios reales:

Los seres humanos somos tan adaptables que convivimos con errores sin ser conscientes de que las cosas no tienen por qué ser de esa manera.

¡Qué gran verdad! Cada vez que trabajamos en un sitio web podemos estar repitiendo multitud de errores de diseño sin que nos demos cuenta. Por otro lado, cuando los detectamos y solucionamos podemos estar creando inconscientemente otros nuevos. La suma de todos esos errores dan como resultado un sitio web poco usable.

¿Cómo podemos solucionar errores de los que no somos conscientes? Ante lo anteriormente comentado Donald C. Gause y Gerald M. Weinberg postulan lo siguiente:

Prueba tu solución en un extranjero, un ciego o un niño; en definitiva, alguién ajeno a la problemática a la que te estás enfrentando.

La justificación para dicha afirmación es el extraordinario ejemplo del turista suizo que visita Estados Unidos:

Si un estadounidense muestra por primera vez a un suizo el papel moneda de su país, éste seguramente le preguntará: “Pero, ¿son todos los billetes del mismo tamaño? ¿Cómo los distinguen entre sí los ciegos?”. A lo que el primero seguramente responderá con un embarazoso silencio, porque como él no es ciego nunca ha pensado en ello; o quizá lo hizo cuando aún era niño y no se había familiarizado con los billetes. Lo siguiente que comenta el suizo es: “¡Y son todos del mismo color! ¿La gente no se hace un lío con el cambio?”. De nuevo el silencio del estadounidense. Éste es consciente de haber tenido experiencias positivas y negativas por la confusión entre un billete de cinco dólares y uno de diez. Hasta ahora había aceptado esos errores como “ley de vida”, pero es ahora cuando se da cuenta de que la adaptación de él y sus compatriotas ha hecho reducir la tasa de error. Durante unos días será mucho más consciente del riesgo cada vez que realice transacciones pero finalmente volverá a la comodidad de olvidar y dejar de considerarlo un problema. (Traducción libre de un extracto de GAUSE, D.; WEINBERG, G. “Are Your Lights On?: How to Figure Out What the Problem Really Is”. Dorset House Publishing Company, 1990. p. 61)

Si trasladamos lo comentado en el artículo al desarrollo web podemos decir que los profesionales nos hemos adaptado a los errores de diseño con los que llevamos conviviendo y trabajando durante años. ¿Cómo dejar de ser ciegos a nuestros errores? Mediante test de usabilidad, viendo nuestras interfaces a través de los ojos y acciones de un usuario medio.

Seguiré con la serie sobre usabilidad si el artículo es de vuestro interés. Espero que lo comentado os pueda ayudar a justificar ante vuestro responsable o jefe el incluir unas pruebas con usuarios dentro de la planificación de vuestros proyectos.

El diseño web actual se ha convertido en la versión moderna de aquel despotismo ilustrado de los monarcas del siglo XVIII, haciendo suya la famosa máxima: “Todo para el pueblo pero sin el pueblo”. Los desarrolladores y los clientes tenemos el poder y, aunque nuestro objetivo final pase por la satisfacción de los usuarios, nuestras acciones están inexorablemente encaminadas a no perder nuestra posición acomodada.

Las pruebas con usuarios reales siguen siendo una de la tareas pendientes del desarrollo web profesional. Las interfaces siguen siendo producto de sesiones de trabajo donde profesionales con diferentes perfiles (programadores, diseñadores, maquetadores…) discuten sobre las acciones o clicks que un usuario realizaría en un sitio web o los posibles momentos de confusión que éste podría tener.

Quién de nosotros no ha escuchado o pronunciado reflexiones como: “yo creo que los usuarios no comprenderán para que es este elemento” o “si yo, como usuario, visitase la web me gustaría poder acceder a tal información desde aquí”. ¿Por qué discutimos desde un punto de vista que sabemos que no tenemos?

Si examinamos uno a uno los perfiles que deciden principalmente por los usuarios veremos que ninguno puede hablar en nombre de alguién que no sea de su “especie”. Nuestra formación profesional hizo que perdiesemos la inocencia frente a los prototipos y que no podamos ser objetivos:

  • Los programadores web somos usuarios web avanzados. Poseemos una mentalidad lógica y racional y nos hemos acostumbrado a cómo se accede a la información en la red (sea o no el camino correcto). Somos capaces de utilizar multitud de funcionalidades casi sin despeinarnos y por si fuera poco nuestro criterio está contaminado por el deseo de reutilizar código y no complicar la programación.
  • Los maquetadores web tienen como máxima preocupación el correcto marcado de la web y el cumplimiento de los estándares. Su criterio está por tanto influenciado por la consecución de dicho objetivo.
  • Los diseñadores web, aunque por su desconocimiento del mecanismo que hay bajo la interfaz puedan asemejarse a un usuario medio, son susceptibles de dejarse llevar por criterios subjetivos o estéticos.

Entonces, ¿no es más sencillo preguntar a varios usuarios representativos del sector o público al que la web va dirigida? Aunque la lógica nos diga que sí, sabemos que afectará a nuestra forma de trabajar y preferimos seguir haciéndolo cómoda y aisladamente, decidiendo por ellos en vez de preguntarles su opinión.

La principal razón de la no realización de pruebas con usuarios reales es que equivocadamente las consideramos una molestia más que una ayuda. Creemos que nuestra experiencia nos da la razón, que hacemos lo mejor para ellos y que su opinión no debe ser suficiente para alterar o tirar por tierra nuestro trabajo ni afectar a nuestra planificación.

En pocas planificaciones se incluyen horas para la realización de pruebas de usabilidad. Tanto a clientes como a desarrolladores nos pesa más la pronta finalización del proyecto que la consecución de un sitio web usable. Éste es el peor error en el podemos caer. Debemos concienciarnos de que no basta con satisfacer a nuestro cliente; debemos hacerlo con los usuarios que son su mercado o público objetivo.

Como el artículo se está extendiendo más de lo que quería, lo dejo aquí convirtiéndolo en un mea culpa. En próximas publicaciones seguiré hablando de usabilidad y de cómo empezar a perder el miedo al feedback resultante de los test de usabilidad.

Twibbon: logo

¿Quieres que todo el mundo se entere de que estas a favor o en contra de algo? Twibbon es tu aplicación para Twitter.

La ya clásica pregunta “What are you doing?” se convierte en What do you support?“. Puedes unirte a causas ya existentes o iniciar la tuya propia y a partir de entonces tu avatar de Twitter lucirá el símbolo que representa la causa que apoyas.

Twibbon: davidmarchena apoya IE6 Must Die

Yo de momento luzco el logo de “IE6 Must Die” tras los muchos quebraderos de cabeza que el longevo navegador me ha dado en mi trabajo. Y tú, ¿qué apoyas?

Hace exactamente dos meses os contaba la llegada del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz a Twitter. Hoy es en La Moncloa donde se abre una nueva ventana. @desdelamoncloa es la cuenta abierta y gestionada por la Secretaría de Estado de Comunicación.

Catorce horas después del primer mensaje ya somos más de 1500 seguidores a la expectativa de la evolución de dicha cuenta. De momento siguen a sesenta personas y están abiertos a sugerencias sobre la política de seguimiento a llevar. Lo que sí que está claro es que están decididos a responder a todo el mundo. Desde aquí sólo puedo aplaudir dicha medida ya que la web social no es sólo abrir cuentas en las redes más populares sino escuchar y sobre todo estar dentro de la “gran conversación” que es la web 2.0.

El contenido de la cuenta es el esperado, con información diaria relacionada con el Gobierno, pero lo más interesante es comprobar si la interacción con los followers influirá en los objetivos de la cuenta. Hasta el momento no tiene mala pinta. ¡Nos vemos en Twitter!.

Vía: ALT1040

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